Noticias principales

Dolly Parton, la mujer que quiso ser 'trash' y acabó convertida en reina del country e icono universal

Dolly Parton, la mujer que quiso ser 'trash' y acabó convertida en reina del country e icono universal

Es imposible pensar en Dolly Parton sin que aparezcan el voluminoso cardado rubio, las uñas interminables, los tacones, los vaqueros ajustados y esa voz que podía reconocerse en apenas unos segundos. La cantante estadounidense ha muerto este martes a los 80 años en Nashville, según ha confirmado su familia, dejando atrás seis décadas de carrera y una colección de canciones que terminaron sacando al country de sus fronteras tradicionales.

Pero aquella imagen que convirtió a Dolly Parton en un icono estético no fue el invento de una discográfica. La construyó ella misma y empezó a hacerlo siendo prácticamente una niña. Parton contó en diferentes ocasiones que un día vio en la ciudad a una mujer con un enorme peinado, labios rojos, maquillaje y tacones. 

Su madre le dijo que no la mirara y se refirió a ella como trash, basura. "Yo pensé: 'Eso es lo que quiero ser cuando sea mayor: trash'", recordaría años después. El resto fue llevar aquella idea hasta sus últimas consecuencias.

De una familia de 12 hermanos a Nashville

Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en una familia de muy pocos recursos de Tennessee. Era la cuarta de los doce hijos de Robert Lee Parton y Avie Lee Owens y creció en las montañas del este del estado, en un entorno que después aparecería una y otra vez en sus canciones. Antes incluso de saber escribir correctamente, ya intentaba componer.

Con seis años creó Little Tiny Tasseltop, dedicada a una muñeca fabricada con una mazorca de maíz. Durante la adolescencia comenzó a actuar en emisoras de radio y televisión locales y, nada más terminar el instituto en 1964, tomó la decisión que cambiaría su vida: se marchó a Nashville para intentar vivir de la música.

Tres años después publicó su primer álbum, Hello, I'm Dolly. Su asociación artística con Porter Wagoner aceleró su popularidad, pero Parton quería desarrollar su propia carrera. De aquella separación profesional nació además una de las canciones más importantes de su vida: I Will Always Love You.

La grabó en 1973 y la publicó al año siguiente. Mucho después, en 1992, Whitney Houston transformó la canción en un fenómeno mundial con su versión para El guardaespaldas. Es uno de los mejores ejemplos de algo que en ocasiones quedó oculto detrás del personaje: Parton fue, antes que nada, una compositora extraordinariamente prolífica. Según sus propias estimaciones, llegó a escribir unas 3.000 canciones.

Y hubo un momento especialmente inspirado. Jolene e I Will Always Love You fueron escritas en el mismo periodo, dos canciones que por sí solas bastarían para explicar su lugar en la historia de la música popular estadounidense.

'Jolene', 100 millones de discos y una carrera de seis décadas

Parton terminó vendiendo más de 100 millones de discos en todo el mundo, contando álbumes, sencillos, recopilaciones y ventas digitales. Grabó decenas de discos de estudio y recibió 11 premios Grammy a lo largo de su trayectoria, además de numerosos reconocimientos a toda su carrera.

Su música también consiguió algo especialmente difícil: traspasar las fronteras del country sin abandonar el género. Jolene, 9 to 5, Coat of Many Colors, Here You Come Again o I Will Always Love You terminaron escuchándose mucho más allá de Nashville.

La propia historia de Coat of Many Colors resume buena parte de su capacidad como compositora. Su madre confeccionó para ella un abrigo utilizando retales porque la familia no tenía dinero para comprarle uno. Parton convirtió aquella experiencia de pobreza infantil en una canción sobre dignidad, amor y vergüenza. No escondió nunca de dónde venía. Al contrario: hizo de sus orígenes una parte esencial del personaje público que había creado.

Ese equilibrio entre la niña pobre de Tennessee y la superestrella de enormes pelucas funcionó durante décadas porque Parton nunca pareció tomarse demasiado en serio a sí misma. Era consciente de que su aspecto resultaba exagerado y convirtió las bromas sobre su físico en parte de su propio repertorio.

De Hollywood a Dollywood

El país también terminó descubriendo que Dolly Parton podía funcionar perfectamente sin una guitarra delante. En 1980 protagonizó junto a Jane Fonda y Lily Tomlin Cómo eliminar a su jefe (9 to 5). Su canción principal se convirtió en otro de sus grandes éxitos y le permitió entrar definitivamente en el público generalista.

Después llegarían películas como La casa más divertida de Texas o Magnolias de acero, además de programas de televisión y numerosas apariciones como ella misma. Y después estaba Dollywood.

El parque temático situado en Pigeon Forge, Tennessee, se convirtió en uno de los principales destinos turísticos del estado y en otra muestra de la particular relación de Parton con sus orígenes. Podía haberse marchado de allí para siempre después de hacerse famosa. Hizo prácticamente lo contrario: convirtió Tennessee en una pieza central de su imperio empresarial.

Su implicación fue mucho más allá del turismo. En 1995 creó Imagination Library, un programa que comenzó En 1995 creó Imagination Library, un programa que comenzó distribuyendo libros gratuitamente entre niños pequeños de su condado natal y terminó extendiéndose por Estados Unidos y otros países como Canadá, Reino Unido, Australia e Irlanda.

La iniciativa tenía además una historia familiar detrás. Su padre no había aprendido a leer ni a escribir. Parton también concedió becas a estudiantes y, durante la pandemia, donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center para apoyar la investigación contra la covid-19. Parte de aquellos fondos contribuyó a trabajos relacionados con la vacuna de Moderna.

Su relación con Tennessee llegó hasta el punto de que en Sevierville hay una estatua de bronce de Dolly Parton frente al juzgado del condado de Sevier, levantada mucho antes de su muerte.

La muerte de Carl Dean y sus últimos problemas de salud

Sus últimos meses fueron bastante más difíciles. Carl Dean, su marido durante casi 60 años, murió en marzo de 2025 a los 82 años. Se habían conocido en 1964, prácticamente nada más llegar ella a Nashville, y se casaron dos años después. Fue una relación excepcional dentro del mundo del espectáculo por una sencilla razón: Dean pasó casi seis décadas intentando mantenerse fuera de él.

Después de su muerte, Parton reconoció que había dedicado tanto tiempo a cuidarlo que había dejado en segundo plano su propia salud. Diferentes problemas médicos la obligaron posteriormente a aplazar compromisos profesionales. La cantante, sin embargo, llevaba toda su vida haciendo difícil imaginarla parada.

Incluso cuando en 2022 el Rock & Roll Hall of Fame anunció su candidatura, inicialmente intentó retirarse al considerar que no había hecho suficiente música rock para merecer el reconocimiento. Finalmente, aceptó la entrada y respondió de una manera muy Dolly Parton: grabando un disco de rock.

Rockstar llegó en 2023 con versiones de clásicos como Purple Rain, We Are the Champions, Every Breath You Take o Let It Be y una lista de colaboradores difícil de reunir: Paul McCartney, Ringo Starr, Sting, Stevie Nicks, Elton John, Miley Cyrus, Joan Jett, Steven Tyler, Pink, Brandi Carlile y Chris Stapleton, entre otros. Tenía entonces 77 años.

Y todavía quedaba intacta aquella imagen que había comenzado a imaginar cuando era una niña pobre de Tennessee y vio por la calle a una mujer a la que le dijeron que no debía parecerse. Dolly Parton hizo exactamente lo contrario.

Se tiñó de rubio, se puso tacones, exageró el maquillaje y el cardado hasta convertirlos en una marca reconocible en medio mundo. Después escribió miles de canciones, vendió más de 100 millones de discos, hizo películas, abrió un parque temático, regaló millones de libros a niños y consiguió ser reivindicada por públicos que difícilmente se ponen de acuerdo en demasiadas cosas.

Quiso parecer trash. Terminó siendo Dolly Parton. Y no había otra igual.

Puede que te hayas perdido