Los frugales como Alemania o Países Bajos empiezan ganando el pulso por el próximo presupuesto europeo. Irlanda como presidencia rotaroria de la Unión Europea ha presentado este sábado las bases para negociar el próximo presupuesto plurianual europeo para el periodo 2028-2034. Su propuesta parte de un importe de 1,6 billones de euros, lo que supone un recorte del 8%, 140.000 millones, y tirar por tierra la iniciativa de la Comisión Europea, respaldada por países como España o Italia, de elevar la cuantía a 1,76 billones para afrontar los nuevos retos de competitividad y defensa sin rebajar las partidas de la Política Agraria Común y los fondos de Cohesión.
La próxima semana los líderes de los 27 países de la UE se reunen la próxima semana para iniciar unas negociaciones que se antojan muy difíciles para cerrar un acuerdo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, lanzó el pasado martes un claro aviso a los países frugales, que abogan por un fuerte recorte del próximo presupuesto europeo, entre los que se encuentra Alemania o Países Bajos. En el Parlamento Europeo, Von der Leyen advirtió “contra los grandes recortes”, ya que “se corre el riesgo de recortar de forma drástica prioridades fundamentales que todos hemos acordado conjuntamente”.
El ministro irlandés para Asuntos Europeos y Defensa, Thomas Byrne, presentó la propuesta de negociación asegurando que la “propuesta equivale al 1,16% de la renta nacional bruta de la UE. Esta revisión supone un aumento significativo de más del 30% respecto al volumen del actual marco financiero plurianual (como se conoce el presupuesto europeo), que alcanza aproximadamente el 47% si se tiene en cuenta la inflación. Quiero subrayar que prácticamente todos los programas presupuestarios experimentan un aumento en nuestra propuesta de negociación”.
La propuesta irlandesa trata de encontrar el equilibrio con un recorte menor para las partidas de cohesión y agricultura, que defienden el grupo de países conocidos como Amigos de la Cohesión, donde se encuentran 16 países como España, Grecia, Portugal o Italia.
Agricultura y Cohesión
De esta manera, las nuevas cuentas públicas europeas establecen un grupo donde ha metido Cohesión económica, social y territorial, agricultura, prosperidad rural y marítima y seguridad con 914.179 millones de euros. Esta propuesta supone un aumento del 11% respecto al presupuesto anterior pero reduce en un 3% la propuesta de la Comisión Europea.
El nuevo Fondo Europeo para la Cohesión, Agricultura, Pesca y Seguridad, en el que están las políticas tradicionales y territoriales, aplicadas mediante 746.734 millones. También se asegura importes mínimos para el apoyo a la renta agrícola de la Política Agraria Común con 261.013 millones; pesca, con 3.549 millones y otro de migración, fronteras y seguridad interna, con 30.608 millones.
Byrne ha insistido en su presentación en que las partidas dedicadas a competitividad y defensa cuenta con una dotación presupuestaria de 456.000 millones de euros, lo que supone un aumento del 106% respecto al actual presupuesto y un recorte del 13% frente a la propuesta de la Comisión. Así la propuesta asignaría 362.000 millones al Fondo Europeo de Competitividad, incluido el programa de investigación Horizonte Europa, frente a los 409.000 millones planteados por la Comisión.
“Estoy convencido de que esta revisión del volumen global del presupuesto y el reequilibrio de las prioridades permitirán responder a las preferencias de los Estados miembros y abrirán la puerta a la siguiente fase de las negociaciones”, ha recalcado el ministro irlandés. Sin embargo, los países frugales se han mostrado inflexibles en y han exigido un presupuesto europeo con mucho más recortes y que se dedicaran las principales partidas a innovación y defensa.
Otras partida es Europa Global, que tiene una dotación de 157.000 millones de euros se reduciría en casi 38.000 millones de euros. Si lo comparamos con el presupuesto vigente tiene un incremento del 31% rpero sufre una rebaja del 17% respecto a la propuesta de la Comisión.
La rúbrica 4, dedicada a la administración, cuenta con una dotación propuesta de 95.000 millones de euros. Esto supone un aumento del 12% respecto al actual presupuesto y un recorte del 8,8% frente a la propuesta de la Comisión.
Byrne ha insistido en que “es un presupuesto moderno y flexible que invierte de forma muy importante en las nuevas prioridades, destinadas a reforzar la economía europea y generar prosperidad y empleo, pero también protegemos las políticas consagradas porque si tus hijos son agricultores o viven en las regiones más pobres de la Unión Europea, quieren ver protegidas esas políticas. Hemos tenido en cuenta las realidades fiscales a las que se enfrentan todos los Estados miembros”.
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