El ático de más de cuatrocientos metros cuadrados situado en Chamberí que compró la Comunidad de Madrid hace tres meses para ofrecer un espacio en el que Isabel Díaz Ayuso pueda hacer “reuniones” mientras la Real Casa de Correos esté en obras sigue acaparando gran parte de las reacciones políticas este jueves. Un detalle que se empieza a señalar desde hoy: según la normativa del Ayuntamiento de Madrid, las características del piso no permiten convertirlo en una oficina ya que solo se puede destinar a la vivienda. Este episodio recuerda a otros también protagonizados por la presidenta: el tico dúplex en el mismo barrio del que disfruta comprado por su novio, pendiente de juicio por fraude fiscal, o el chalet con piscina comprado por el Ejecutivo al que ella y su familia fueron de vacaciones. Repasamos aquí esta debilidad de Ayuso por el patrimonio pagado por terceros. Pero estas no son todas las polémicas inmobiliarias de la presidenta: En 2011, heredó un piso en Chamberí de su padre cuando él todavía estaba vivo y acababa de contraer una deuda con la Comunidad de Madrid por la que se arriesgaba a un posible embargo.
En otro orden de asuntos, este diario ha conocido que el inspector jefe Manuel Morocho, el agente de la policía que fue acosado por investigar al PP por la guerra sucia contra Podemos, declarará finalmente ante Asuntos Internos para relatar lo que presenció en aquellos años.