El escocés Grant Forrest se llevó la victoria en el Open de España by Madrid que consagró definitivamente a Eugenio López-Chacarra. El madrileño puso la emoción y provocó la locura del Club de Campo con una remontada imposible, que incluso hizo olvidar la ausencia de Jon Rahm.
Fueron ocho hoyos disparatados, donde Chacarra cumplió escrupulosamente el guion prometido: atacar desde el tee del hoyo 1. "Yo sabía que necesitaba hacer ruido desde el principio y muchos otros iban a sufrir. Cuando mi nombre está arriba, a mucha gente le cuesta".
En el dos llegó el primer birdie desde seis metros con una delicada caída de izquierda a derecha. El hierro del día fue el del hoyo 3, a metro y medio del hoyo. Birdie. En el cuatro par cinco, el español falló el approach, pero hizo explosionar el recorrido negro con una bomba para birdie desde 14 metros. El primer y único error del día llegaría en el hoyo 6, para rebotar con fuerza en el siete par cinco, con un eagle desde 13 metros.
Agitaba los brazos Chacarra arengando al público en escenas que hacían recordar a la Ryder Cup. La secuencia mágica concluía en el ocho con un nuevo birdie desde dos metros tras un certero approach. Chacarra había remontado cinco golpes y era colíder del torneo. Por detrás parecían más preocupados en mantenerse libres de errores que en responder al madrileño. "En el 14 perdí un poco de momentum", reconoció Chacarra apuntando a una de las claves del domingo. Tras un drive descomunal, un hierro 6 de segundo golpe en el último par cinco pudo sentenciar el Open, pero tras fallar el green, el approach no fue suficientemente certero y un putt de solo un par de metros salió demasiado fuerte encontrando el borde derecho del hoyo. "Si meto ese putt del 14 yo creo que las cosas cambian", sentenciaba.
"Creíamos que iba a ser -15, entonces en el 17 hemos sido un poquito más agresivos de lo que deberíamos, pero al final es la parte del golf, parte del juego, y contento y orgulloso por la lucha", detallaba Chacarra que acumulaba -13 con cuatro hoyos por jugar. Arriesgó más de la cuenta agobiado por la presión del resultado. El bogey del 17 le condenaba. Chacarra se marchó satisfecho por haber vuelto a ponerse en disposición de ganar, terminó con un birdie en el 18, aunque el -13 apuntaba a ser escaso para la victoria.
Pero por detrás se sucedían los enredos: Joe Dean (-11), 73 golpes, Joel Girrbach (-10), 73 golpes, o Ángel Ayora (-6), 75 golpes. El colapso de los partidos clave en la victoria era sorprendente, teniendo en cuenta las condiciones perfectas de domingo para hacer resultado.
Con sus puntos altos y bajos, solo Grant Forrest y el francés Victor Perez fueron capaces de aguantar con opciones hasta el final. Tuvo Forrest que finalizar con birdie en el 18 para evitar un playoff con Chacarra y llevarse la victoria. El triunfo además viene con premio gordo, plaza para jugar en 2027 tanto el Másters de Augusta como The Open Championship que además se jugará en el Old Course de St. Andrews.
Chacarra, que ha jugado toda la semana con un dedo de su pie derecho fracturado, recibió el consuelo de ascender a la segunda plaza en la Race to Dubai y por primera vez en su carrera, ganar un puesto entre el top 50 del ranking mundial. Una exclusiva nómina de la que muy pocos españoles pueden presumir. "Me encanta estar en la posición de ganar, lo he vuelto a demostrar". Un trasfondo de satisfacción contenida asomaba en el gesto de Chacarra mientras atendía a miles de fans, la mayoría niños agolpados en busca de su firma. A veces, ganar no es imprescindible para consagrarte, y este Open será recordado como el descubrió a Eugenio López-Chacarra al gran público. En unas horas viajará a la India con su dedo del pie roto, para otro nuevo capítulo épico, en este caso en batalla directa con Patrick Reed y Rory McIlroy, sus principales rivales en la Race to Dubai, otro nuevo y apasiante capitulo del DP World Tour.