Si tienes cierta edad, probablemente recuerdes MapQuest. Y si no, quizá acabes de descubrirla gracias a Donald Trump. La histórica web de mapas, lanzada en 1996 y eclipsada años después por Google Maps, ha regresado inesperadamente a la primera línea tras negarse a cambiar el nombre del lago Ontario por "Lago América". Pero no se ha quedado ahí: ha creado una herramienta que permite a cualquiera rebautizarlo como quiera. Y las redes han hecho el resto.
Entre las propuestas compartidas por usuarios aparecen nombres como "Lago de Ormuz", "Lago del Golfo de México" o "Lago Archivos de Epstein", referencias nada casuales a algunos de los frentes políticos que han rodeado al presidente estadounidense.
MapQuest incluso puso su propio ejemplo para arrancar el juego: Lake Are We Doing This Again?, algo así como "Lago, ¿otra vez estamos con esto?", según recoge Business Insider.
"No lo vamos a cambiar"
Todo comenzó el jueves, después de que Trump firmara una orden ejecutiva para cambiar oficialmente, dentro de la Administración estadounidense, el nombre del lago Ontario por "Lake America" o "Lago América".
La Casa Blanca ordenó al secretario del Interior coordinar el cambio con la Junta de Nombres Geográficos y actualizar el Geographic Names Information System (GNIS), además de sustituir las referencias a Lake Ontario en mapas, documentos y comunicaciones del Gobierno federal. La medida, sin embargo, no obliga a empresas privadas como MapQuest a utilizar esa denominación.
MapQuest respondió con cuatro palabras en X: "We're not changing it" ("No lo vamos a cambiar"). La frase y la captura de su mapa manteniendo "Lake Ontario" se hicieron virales. Según Business Insider, la publicación superó los 70.000 'me gusta', una cifra especialmente llamativa para una cuenta cuyas 24 publicaciones de julio no habían superado individualmente los dos.
La propia compañía fue todavía más lejos poco después: "No vamos a cambiar el nombre del lago Ontario. Ponle el nombre que quieras cuando quieras", escribió al presentar su generador.
Su funcionamiento no puede ser más sencillo. Escribes el nombre que quieras y la web genera un mapa en el que tu ocurrencia aparece colocada sobre el lago.
Del "Lago de Ormuz" al "Lago Archivos de Epstein"
Ahí comenzó la fiesta. Según recoge HuffPost EEUU, los críticos de Trump aprovecharon la invitación para convertir el mapa en una sucesión de bromas sobre el presidente, desde sus enfrentamientos internacionales hasta su relación pasada con Jeffrey Epstein, como hemos visto antes en los ejemplos.
Otros usuarios prefirieron simplemente el absurdo. También aparecieron referencias al Golfo de México, rebautizado por Trump como "Golfo de América" en 2025, e incluso al célebre Boaty McBoatface, el nombre que ganó en 2016 una votación popular para bautizar un buque de investigación británico antes de que las autoridades decidieran no utilizarlo.
Business Insider recoge además otra consecuencia cómica del cambio. Durante generaciones, muchos niños estadounidenses han aprendido los cinco Grandes Lagos mediante el acrónimo HOMES: Huron, Ontario, Michigan, Erie y Superior. Sustituir Ontario por América transforma las letras disponibles en algo bastante más incómodo: SHAME, "vergüenza" en inglés.
Y de repente MapQuest vuelve a ser número 1
Lo que parecía una simple broma corporativa ha terminado teniendo consecuencias mucho más serias para MapQuest.
TechCrunch informa este lunes de que su aplicación se ha convertido en la número 1 de la categoría Navegación en la App Store de Estados Unidos. También alcanzó el cuarto puesto entre las aplicaciones gratuitas —excluyendo juegos— y el octavo contando conjuntamente aplicaciones y juegos. En Canadá llegó al segundo puesto general.
La compañía asegura haber recibido "cientos de miles" de nuevas descargas y haber multiplicado por 50 el uso habitual de la aplicación.
Los datos independientes de Sensor Tower citados por TechCrunch respaldan el salto: durante la semana que comenzó el 24 de agosto, MapQuest registró unas 184.000 descargas mundiales y 162.000 en Estados Unidos, más de diez veces las de la semana anterior.
Doug Berger, director general de MapQuest, explicó a TechCrunch que decidieron repetir la estrategia utilizada cuando Trump cambió el nombre del Golfo de México: participar en la conversación y mantener en su aplicación los nombres geográficos con los que los usuarios están familiarizados.
Trump cambia el nombre y Canadá responde
La polémica llega además en mitad de una fuerte escalada comercial entre Estados Unidos y Canadá.
Trump firmó la orden el 27 de agosto y justificó el cambio destacando la importancia histórica y económica del lago para Estados Unidos. Su Administración sostiene, entre otras cosas, que el país ha invertido cerca de 4.000 millones de dólares (casi 3.500 millones de euros) durante la última década en proteger el ecosistema de los Grandes Lagos.
Canadá no comparte precisamente el entusiasmo. El primer ministro Mark Carney rechazó el nuevo nombre y recordó que para los canadienses seguirá siendo Lake Ontario "entonces, ahora y siempre", según recoge Business Insider. El término Ontario, además, tiene origen indígena y está relacionado con expresiones que hacen referencia a un gran lago o a unas aguas hermosas.
Google Maps, a diferencia de MapQuest, ya ha incorporado "Lake America" para sus usuarios estadounidenses siguiendo la denominación del GNIS. Los usuarios de Canadá continúan viendo Lake Ontario y, fuera de ambos países, Google muestra las dos denominaciones.
Apple Maps, según la información publicada este lunes por TechCrunch, todavía no había realizado el cambio.
Y mientras gigantes como Google deciden cómo trasladar a sus mapas las decisiones de la Casa Blanca, una compañía que parecía pertenecer a otra época de internet ha encontrado una fórmula bastante más sencilla. Que cada uno llame al lago como le dé la gana.